Nos comprometimos en el abismo.
El tiempo jugando contra los dos.
Nuestros abrazos son el desierto.
Tus besos se convierten en veneno.
Sabés como hacerme mucho daño.
Las estrofras las destrozamos.
Los versos se gestan heridos.
Disparamos balas de incienso.
Incineramos fotos en el fuego.
Sabés hacerme sentir humillado.
Golpeamos el cache del honor.
Exculpamos a la autocompasión.
Nos inspiramos hacía adentro.
Nos expulsamos entre sollozos.
Sabés hacerme perder el sentido.
Estamos en el centro del estanque.
Todas las orillas estan al alcance.
Prefierés dejar de nadar y ahogarte
que forzarnos a chocar de frente.
Sabés atarme a tus indecisiones.
Hemos muerto, nos toca renacer.
Viajar lejos para volver a Alicante.
Empezar una nueva ruta de escape.
Independizar nuestras necesidades.
Sabés magnificar mis imperfecciones.
Atajamos, divisamos un horizonte.
Cabalgamos, disfrazamos la noche.
Somos vagabundos, nunca amantes.
Somos el calor deshaciendo la nieve.
Sabés como hacerme estar ausente.
Somos dolor inyectandose en los ojos.
Somos enfermedad, somos sufrimiento.
Somos el viento rompiendo la creación.
Somos dos idiotas que nunca quisierón
mirar al cielo cuando aún tenia remedio.
Somos los discos que nunca sonarón.
Obras de arte que nunca se proyectarón.
Somos timidez, cobardía y extorsión.
Somos final y principio de desesperación.
Estamos tan mal como para borrarnos
de esta vida y reinventarnos en sonidos.
Burdeos era nuestro plan de inicio.
Rectifico, era mi plan para iniciarnos.
La muerte nuestro ultimo objetivo.
Nuestras secuencias se esfumarón.
Estamos consumidos en oxigeno.
Estamos convertidos en destrozos.
Somos más aire hoy que ilusión.
Somos más relevantes que el odio.
Somos más lejanos que el amor.
Hoy y hoy, solo hoy podemos serlo.
Solo hoy podemos ser la consumación.
No quiero un mañana con mis apellidos.
Solo hoy podemos ser dos fugitivos.
Solo hoy podemos ser dos hermitaños.
Solo hoy quiero que nos abracemos
como dos suicidas saltando al vacio.
Solo hoy quiero el amor en nuestro lecho.
Matame a base insinuaciones.
Escupeme esas veinte frases.
Escribe nombres en esta pared.
Escribeme y vuelve a escribirme.
Quiero bailar con tus oraciones.
Quiero ser un amante, tu amante.
Para ello necesito que me mates
con tus distancias y exclamaciones.
Solo hoy quiero el amor como referente.
viernes, 15 de mayo de 2009
LOS ENEMIGOS COMUNES FORJAN GRANDES AMISTADES
Sometidos a la tiranía de los dígitos encarcelados
nos encontramos en otra mañana, en otra ocasión.
En un mundo donde todo vuelve a rotar en si mismo
nos perdemos en la arrogancia de la imposición,
el precio por cargar con una inútil mala decisión.
Desde aquí hasta la arena solo hay unos minutos.
Prefiero morir en grupo que escapar en solitario
y necesito unas palabras que sirvan de ánimo.
Sabes que esto no será eterno, nos bifurcaremos,
posiblemente nunca sabremos más de nosotros
cuando estemos lejos de aquí, abrazando el deseo.
Sencillamente déjame silencio cuando terminemos.
Nuestros males formaran parte de un triste pasado
y hablaremos de ellos sin tener los ojos enrojecidos.
Estamos orgullosos de poder habernos conocido.
Sacarnos una sonrisa cuando nos veníamos abajo.
Y poder disputar una pelota que ponga fin al partido
donde nos jugamos la última frase lanzada al viento.
Continuamos cavando toda la noche este agujero
que nos hará ver el primer rayo de luz del invierno.
Nada será en vano si no nos damos por vencidos.
Empujados al precipicio aún nos quieren ver muertos,
nos contaran como cifras que un día desaparecieron
y dirán que nunca quisimos ser parte del beneficio.
Nos engañaron con el orden natural de los elementos.
La promesa de ser la parte que hará un mundo mejor
se dejo disfrazar en el humo de un cigarro consumido.
Nos dejaron ser sus hilos, nos prestaron el aliento.
Pronto les estaremos juzgando desde el otro lado.
Los lamentos empapados hacía el tren serán pasado
y nos reiremos de ellos sin quebrar nuestros sonidos.
Estamos orgullosos de poder habernos conocido.
Sacarnos una sonrisa cuando nos veníamos abajo.
Y poder disputar una pelota que ponga fin al partido
donde nos jugamos la última frase lanzada al viento.
Se perfilan aires de despedida en un simple “adiós”.
Quédate con las frases que aún no se han escrito.
Quédate con los guiños con los que nos despedimos.
Quédate con nuestra imagen golpeando aquel suelo.
Cuando llegue la última mirada prométeme el recuerdo.
Cuando llegue la última mirada prométeme el recuerdo.
Te dejo el momento de lanzar la última frase al viento…
nos encontramos en otra mañana, en otra ocasión.
En un mundo donde todo vuelve a rotar en si mismo
nos perdemos en la arrogancia de la imposición,
el precio por cargar con una inútil mala decisión.
Desde aquí hasta la arena solo hay unos minutos.
Prefiero morir en grupo que escapar en solitario
y necesito unas palabras que sirvan de ánimo.
Sabes que esto no será eterno, nos bifurcaremos,
posiblemente nunca sabremos más de nosotros
cuando estemos lejos de aquí, abrazando el deseo.
Sencillamente déjame silencio cuando terminemos.
Nuestros males formaran parte de un triste pasado
y hablaremos de ellos sin tener los ojos enrojecidos.
Estamos orgullosos de poder habernos conocido.
Sacarnos una sonrisa cuando nos veníamos abajo.
Y poder disputar una pelota que ponga fin al partido
donde nos jugamos la última frase lanzada al viento.
Continuamos cavando toda la noche este agujero
que nos hará ver el primer rayo de luz del invierno.
Nada será en vano si no nos damos por vencidos.
Empujados al precipicio aún nos quieren ver muertos,
nos contaran como cifras que un día desaparecieron
y dirán que nunca quisimos ser parte del beneficio.
Nos engañaron con el orden natural de los elementos.
La promesa de ser la parte que hará un mundo mejor
se dejo disfrazar en el humo de un cigarro consumido.
Nos dejaron ser sus hilos, nos prestaron el aliento.
Pronto les estaremos juzgando desde el otro lado.
Los lamentos empapados hacía el tren serán pasado
y nos reiremos de ellos sin quebrar nuestros sonidos.
Estamos orgullosos de poder habernos conocido.
Sacarnos una sonrisa cuando nos veníamos abajo.
Y poder disputar una pelota que ponga fin al partido
donde nos jugamos la última frase lanzada al viento.
Se perfilan aires de despedida en un simple “adiós”.
Quédate con las frases que aún no se han escrito.
Quédate con los guiños con los que nos despedimos.
Quédate con nuestra imagen golpeando aquel suelo.
Cuando llegue la última mirada prométeme el recuerdo.
Cuando llegue la última mirada prométeme el recuerdo.
Te dejo el momento de lanzar la última frase al viento…
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