Esta siendo tarde.
Quizá ya es demasiado tarde.
Para ti o para mí.
El tiempo gira
y las promesas cambian.
Se quemo todo para nada.
No siento ahora nada especial.
Y la palabra se perdió al final.
Al final de todo lo que no fue casual.
Todo es poco.
Nada es menos.
Me duele oír tu voz en mi mirada.
Me escuece ver tu sonrisa drogada.
Me duele huir de la vergüenza de nada.
Se me escapa lo que antes quería.
Y ya nada lo para.
Es pequeño el rencor,
pero no nos separa del dolor.
Y todas las palabras se han borrado.
Todos los cuentos se han esfumado.
Nuestro amor se estaba perdiendo.
Nuestro amor puede que ya se haya perdido.
No hay nada ya que lo cambie.
Solo sé que el tiempo lo decide.
Si mañana despierto no escuchare tu voz.
Me perderé el placer del ultimo beso.
Pero puedo echarlo de menos.
Aunque tampoco nos podemos seguir haciendo daño.
Nos engañamos,
nos mentimos,
nos rompemos.
Siempre caemos y siempre lo repetimos.
Todo es poco.
Nada es menos.
Me duele oír tu voz en mi mirada.
Me escuece ver tu sonrisa drogada.
Me duele huir de la vergüenza de nada.
Se me escapa lo que antes quería.
Y ya nada lo para.
Es pequeño el rencor,
pero no nos separa del dolor.
Y todas las palabras se han borrado.
Todos los cuentos se han esfumado.
Nuestro amor se estaba perdiendo.
Nuestro amor quizá ya se ha perdido.
La sangre se recoge en nuestros corazones,
nuestro amor ya no tiene donde refugiarse.
Nada es lo que cuenta.
Nada es la palabra.
El amor cae, el amor se pierde.
El cariño ya no importa.
Un abrazo ya no importa.
Quizá ya nada me importa.
Perdimos la fé en nosotros..
Ya nada nos lo podrá devolvernos.
Nuestro amor se ha perdido.
Nuestro amor se ha terminado.
Nuestro amor se ha consumido.
Nuestro amor se ha disuelto.
Nuestro amor se ha perdido.
domingo, 24 de febrero de 2008
domingo, 17 de febrero de 2008
NUESTROS SUEÑOS CONSPIRABAN DECEPCIONES
Los días transcurrian de manera absurda.
Siempre había un punto de partida,
pero no había ninguno que le sucediera.
Y los deseos lentamente se esfumaban,
mientras mis pensamientos se sinceraban
y me confesaban derrotas que queria ocultar.
Perdía la noción y el valor de las cosas,
y quería engañarme cerrando mis miradas
ante los acontecimientos que no podía evitar.
E intentaba sentir felicidad a costa de mentiras
que expresaba en cuadernos con las hojas rotas
de tanta rabía que no sabía como soportar.
Caminaba por los descampados vacios que ahora
son ciudades donde nunca trancurrió la historia.
Mis elementos más comunes eran las lagrimas.
Mis expresiones no concordaban con mi cabeza,
reprimian a golpe de mentiras mi conciencia.
Las frecuencias emitian sonidos a veces agradables.
Las señales enviaban desgracias en forma de imagenes.
Yo cerraba mis sentidos y evitada que me salpicasen.
Quería convertirme por momentos en un ser despreciable,
alguien sin escrupulos ni honestidad en sus raíces.
Aunque solo conseguía hacerme daño falseando mi mente.
Intentaba asesinar a mi apatía,
emocionalmente y a sangre fría.
Merecía comprensión por parte de mi ira,
pero nunca llegue a consumar mis profecias.
ójala hubieses aparentado fingir algún interés
por alguna de mis aficiones que no eran evidentes,
mientras nuestros sueños conspiraban decepciones.
ójala hubieses intentado comprender mis frases
que te escribía cuando me intoxicaba el recordarte,
mientras nuestros sueños conspiraban decepciones.
Hubierá deseado acabar esto de una manera digna.
No fue posible; cosas de la tristeza que me alimenta.
Aunque intentaré no diluirme en una sencilla lógica.
Aquellas notas que componiamos nos amenazaban sus traiciones,
mientras en silencio nuestros sueños conspiraban decepciones.
Siempre había un punto de partida,
pero no había ninguno que le sucediera.
Y los deseos lentamente se esfumaban,
mientras mis pensamientos se sinceraban
y me confesaban derrotas que queria ocultar.
Perdía la noción y el valor de las cosas,
y quería engañarme cerrando mis miradas
ante los acontecimientos que no podía evitar.
E intentaba sentir felicidad a costa de mentiras
que expresaba en cuadernos con las hojas rotas
de tanta rabía que no sabía como soportar.
Caminaba por los descampados vacios que ahora
son ciudades donde nunca trancurrió la historia.
Mis elementos más comunes eran las lagrimas.
Mis expresiones no concordaban con mi cabeza,
reprimian a golpe de mentiras mi conciencia.
Las frecuencias emitian sonidos a veces agradables.
Las señales enviaban desgracias en forma de imagenes.
Yo cerraba mis sentidos y evitada que me salpicasen.
Quería convertirme por momentos en un ser despreciable,
alguien sin escrupulos ni honestidad en sus raíces.
Aunque solo conseguía hacerme daño falseando mi mente.
Intentaba asesinar a mi apatía,
emocionalmente y a sangre fría.
Merecía comprensión por parte de mi ira,
pero nunca llegue a consumar mis profecias.
ójala hubieses aparentado fingir algún interés
por alguna de mis aficiones que no eran evidentes,
mientras nuestros sueños conspiraban decepciones.
ójala hubieses intentado comprender mis frases
que te escribía cuando me intoxicaba el recordarte,
mientras nuestros sueños conspiraban decepciones.
Hubierá deseado acabar esto de una manera digna.
No fue posible; cosas de la tristeza que me alimenta.
Aunque intentaré no diluirme en una sencilla lógica.
Aquellas notas que componiamos nos amenazaban sus traiciones,
mientras en silencio nuestros sueños conspiraban decepciones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)